FIESTA DE LOS SANTOS ESCOLAPIOS

En el día de hoy, todos los estudiantes, de 1º a 11º, maestros y demás miembros de la Comunidad Escolar, nos reunimos en el coliseo para celebrar la fiesta de los santos escolapios. Con profundo respeto y alegría, recordamos a esos trece escolapios españoles que hace setenta años perdieron sus vidas por ser testigos y testimonio de Jesús. También hoy celebramos la paz, la paz de Jesús, la única paz que nos hará libres.

En el día de hoy, todos los estudiantes, de 1º a 11º, maestros y demás miembros de la Comunidad Escolar, nos reunimos en el coliseo para celebrar la fiesta de los santos escolapios.

Con profundo respeto y alegría, recordamos a esos trece escolapios españoles que hace setenta años perdieron sus vidas por ser testigos y testimonio de Jesús.

También hoy celebramos la paz, la paz de Jesús, la única paz que nos hará libres.

LA FIESTA

Iniciamos con una sencilla monición que explicaba a los Estudiantes el significado de santidad, recordamos los nombres de los santos escolapios y lo que han significado a lo largo de estos años para todos. Esperanza, valor, ejemplo de vida, fe al extremo.

Continuamos con la lectura del santo evangelio Según San Mateo 10.1 26-23 y la homilía.

LA HOMILIA

Por: Manuel Latorre Ferrero. Escolapio.

Querida Comunidad, queridos estudiantes, claustro de maestros.

No tengan miedo a lo que mata el cuerpo, tengan miedo a lo que nos mata por dentro, dice el evangelio que acabamos de escuchar, a la muerte no hay que temerle, hay que temerle a lo que nos puede separar de Dios Padre, de su Hijo Jesús y del Espíritu Santo, que nos da la capacidad de vivir santidad; santidad es poder vivir con plenitud la vida, y cuando digo vida es la vida de todos, da cada uno de quienes vivimos, en algunas ocasiones esta vida, es entregada y derramada la sangre, a eso se le llama martirio, Jesús fue el primero en entregar su vida y dejar derramar su sangre por nosotros, luego hubo muchos hombres y mujeres que también lo hicieron, ahora bien hace setenta años, 14 escolapios también lo vivieron, en diferentes momentos y circunstancias su sangre fue derramada, simplemente por ser testigos de Jesús, hoy son testimonio de Él para nosotros, por eso Dionisio, Manuel, Florentín, David, Faustino, Enrique, Matíes, Francisco, Ignacio, Carlos, José, Juan y Alfredo, terminaron en el martirio, un día con sus hechos, confesada y aclarada su imitación de Jesús, sus vidas fueron sacrificadas.

Se la jugaron por Dios y afirmaron con sus voces y con su valentía, su fidelidad y su fe en ese mundo en el que vivieron desde pequeños, oyendo hablar de Jesús.

¿ Dudaron, pudieron renegar, quisieron escapar, ser veloces como una bala ? Seguramente que sí, pero fue claro el final, pues confesaron ser cristianos, ser escolapios rotundamente. Y por eso los mataron. La respuesta no fue una improvisación. Fue una obra paciente, la trabajaron desde pequeños desde su bautismo, en su vida, en los sacramentos, en su consagración como religiosos.

Sus vidas y sus muertes nos sirven : nos trasmiten la seguridad de poder dar una respuesta a lo que pueda acontecer, porque Jesús ayuda, está siempre a nuestro lado, siempre. Hasta para morir así. Dejándose matar, perdonando a quien lo hacía, sin resistir, escolapios normales, quizá en varios de ellos su valor cristiano no fue normal, a varios se les vio temblando en su Getsemaní, resultaba impresionante su espanto, más todos resultaron fuertes y admirables.

¿ Para qué sirve un santo ? Para gastar la vida de uno, haciendo hombres a los niños y dejando a Dios trabajarle a uno.

Jesucristo repite siempre un milagro en los cobardes, en los pequeños, en los frágiles.

¿Hay algún cobarde, algún pequeño, un frágil, hoy aquí?

Feliz fiesta de estos santos escolapios y trabajemos por la paz, trabajemos incansablemente, con mucha fuerza.¡ siempre ! ¡ para ser santos !

IZADA DE BANDERA

Seguido de ésta, el Padre Manuel Latorre izo la bandera en medio del silencio de toda la comunidad educativa, teniendo como fondo musical “TE DEUM GUARANI” de la banda sonora de la película «La Misión».

El estudiante de 11º grado, Adam Muñoz, realizo una lectura sobre la PAZ que el mismo escribió:

Hay momentos en la vida en los que quisiera tener a nuestro lado objetos, personas, recuerdos, situaciones. Hay momentos en los que anhelamos contar con aquello por lo que nunca hemos luchado, aquello que deseamos tanto pero que nunca demostramos el mínimo interés en conseguirlo. Todo queda resumido a una corriente de intenciones que se las lleva el viento y que el tiempo las desvanece de nuestra mente sin una realización.

Así somos con la ansiada paz; paz que queda reducida a las pretensiones de nuestra palabra, a las respuestas de las reinas, al engaño de nuestros dirigentes y a los falsos juramentos por la búsqueda de ella.

Lastimosamente nos acostumbramos a manejar la paz como un sueño inalcanzable, una utopía de la cual se tiene que encargar el otro e interiormente lo que respondemos ante esto es: “yo no puedo hacer nada, es culpa de la sociedad, del mundo”. ¿Cómo? ¿Usted que ha realizado para que culpe a la sociedad? Le aseguro que no sabrá responder. Son tantos los abismos entre cada uno de nosotros y el verdadero compromiso a la paz que se necesita de una decisión saturada de valor, amor y fe. Se necesita que tanto usted como yo nos unamos en un mismo propósito, se necesita que el perdón sea parte de nuestras vidas, que el orgullo no maneje los hilos de nuestra existencia y nos guíe hacia el rencor, hacia el odio que tanto nos limita de la plena realización de nuestro proyecto de paz. Se necesita de hombres que tengan entre sus prioridades el prójimo y dejen esa levitación del yo que tanto mal hace, urgimos por una reforma interior que nos lleve a la consolidación de un verdadero querer, de un verdadero propósito. Se requiere de aquella conexión con Dios de la cual nos hemos distanciado, negado e independizado sin contar con la voluntad de amor que tiene el para mostrarnos.

Hay una humanidad que espera que tomemos la decisión, hay un país que clama sosegadamente acallar las voces de la violencia, de guerra, que no hace más que derramar sangre y negarnos la posibilidad de luchar por una paz que si es factible.

Este texto y su autor no pretende comprometerlos con un servicio que pueda ser que no les nazca, pero si a que tomen conciencia, que desde nuestra posición como humanos aceptemos la posibilidad de buscar un fin juntos, con respeto, con tolerancia y un amor que hagan de esta coalición el camino ideal para llegar a lo que tanto pretendemos.

Este sendero estará ocupado por obstáculos que evitan que esto sea posible fácilmente, el odio, la corrupción, la terquedad, el maltrato y demás males que aquejan a este mundo. Pero ya es hora de luchar por lo que queremos, ya es hora de tomar la decisión, ya es hora que aceptemos a la paz como una realidad por la cual debemos batallar. Ya llego el momento, el momento de entender que es posible combatir por lo que ambicionamos, que hay un pasado que nos anhela, un presente que nos exige y un futuro que nos espera.

ENTREGA DE ARMAS

Los estudiantes de primaria, entregaron juguetes bélicos, para ser destruidos, como muestra de no querer vivir guerra, de no desear muerte, de vivir paz.

CANCION DE PAZ

El estudiante francés, del programa de intercambio, Antoine Baudry compuso una canción que interpreto para todos en francés.

Yo tengo 8 años hoy,
Yo voy al colegio por primera vez
Yo entro al baño
Un estudiante grande me toma y me mete en la taza

Yo tengo 15 años hoy,
Voy al colegio por primera vez
La gente me rechaza
Porque no tengo camisa “NIKE”

Yo soy el hazme reír de la clase
Y todos los días me molestan
Pero yo los perdono
El es mi hermano
Y entre hermanos se debe amar

Yo tengo 25 años hoy
Trabajo en la cocina
Soy el nuevo, no me gusta pelear
Se me trata de victima
Pero prefiero el amor a la persecución
Para ser respetado.

Tengo 30 años, hoy
Mi esposa me abandona
Para hacer el amor con otro hombre más
Soy padre, tengo miedo
Mi hija tiene cinco años
Se llama Elisa y su vida será difícil

Yo tengo 40 años, hoy
Mi hija tiene 15 años
Ella va al colegio
No puede soportar los fuertes por ser débil
Los débiles son fuertes y los fuertes son nada.

Tengo 65 años, hoy
Mi hija esta muerta
Muerta por el loco del metro,
Al cual perdono yo
Nunca he tenido suerte en mi vida
Pero vivo el perdón y doy gracias.

Terminamos con la oración final de los Mártires Escolapios.

   

11 estudiantes que representaron a todos los grados, una Maestra y el P. Urbano Pesquera, soltaron 13 globos rojos como signo de las vidas de los Mártires Escolapios, teniendo como fondo musical el “Miserere”.