El pasado 27 de enero, la Comunidad Cristiana Escolapia se reunió con fe y alegría para celebrar la Eucaristía de inicio del año escolar 2025, un momento de gran significado en el que estudiantes, educadores y familias encomendamos a Dios este nuevo ciclo académico. En un ambiente de recogimiento y gratitud, elevamos nuestras oraciones y propósitos, confiando en que el Señor guiará su caminar a lo largo del año.
La celebración estuvo presidida por el vicerrector, el Padre Carlos Retana Charlan Sch.P., quien, con sus palabras llenas de inspiración, invitó a la comunidad educativa a vivir este año bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”, en el marco del Año Jubilar. Este lema, más que una frase, es una invitación a asumir la vida escolar y personal con la certeza de que Dios nos sostiene en todo momento y nos impulsa a seguir adelante con fe y confianza.
Los estudiantes de tercero a quinto grado, junto con algunos padres de familia de undécimo grado, participaron en la celebración, experimentando la Eucaristía como un espacio de renovación espiritual y compromiso. A través de los cantos, las oraciones y las reflexiones, se recordó que la educación es un camino de crecimiento integral en el que cada desafío es una oportunidad para fortalecer la fe y los valores. Como verdaderos peregrinos, avanzamos con determinación, aprendiendo y superando obstáculos, con la certeza de que Dios nos acompaña en cada paso.
Durante la homilía, el Padre vicerrector enfatizó la importancia de mantener viva la esperanza, especialmente en los momentos de dificultad. En un mundo donde muchas veces la incertidumbre y el desánimo pueden hacerse presentes, la esperanza se convierte en la luz que guía a cada miembro de la comunidad hacia nuevas oportunidades de aprendizaje, servicio y amor al prójimo.
La comunidad educativa se comprometió a vivir la esperanza no solo un sentimiento, sino un compromiso diario. Confiar en Dios significa actuar con alegría, perseverancia y responsabilidad, entendiendo que cada esfuerzo contribuye al crecimiento personal y comunitario. La fe, el conocimiento y el amor son pilares fundamentales en la formación de ciudadanos comprometidos con la construcción de un mundo más fraterno y solidario.
La Eucaristía de inicio del año escolar fue, fue un espacio para renovar el propósito de caminar juntos como Peregrinos de Esperanza, fortalecidos por la fe y el amor de Dios. Con este espíritu, la comunidad escolapia inicia un nuevo ciclo con la convicción de que cada día traerá aprendizajes, retos y bendiciones.
Que este año 2025 ¡Sigamos caminando juntos, con la mirada puesta en el Señor, llevando luz y esperanza a quienes nos rodean!
