El pasado martes 8 de julio, en el Colegio Calasanz de Cúcuta dimos la bienvenida al segundo semestre del año con una hermosa celebración eucarística, en la que participaron nuestros estudiantes, educadores y demás miembros de la comunidad educativa. Este encuentro espiritual fue un espacio para reencontrarnos después del receso, agradecer por lo vivido y abrir el corazón a los nuevos aprendizajes y desafíos que nos esperan.
La Eucaristía nos invitó a reconectarnos desde lo profundo con nuestra misión escolapia, a renovar la fe que nos sostiene y a recargar energías para seguir caminando juntos, con esperanza y alegría, en este proyecto educativo que busca formar personas íntegras, comprometidas con el bien común.
Durante la celebración, se compartieron mensajes de ánimo, reflexión y compromiso para este nuevo tramo del año escolar. Docentes y estudiantes renovaron su deseo de continuar construyendo un ambiente de fraternidad, respeto y aprendizaje significativo, recordando que cada día es una oportunidad para crecer y dar lo mejor de sí.
Iniciamos este segundo semestre con el corazón recargado y la mirada puesta en lo esencial: acompañarnos, aprender juntos y vivir con sentido cada experiencia en el camino educativo.

